En la actualidad, los comercios de proximidad se enfrentan a muchas dificultades a la hora de competir con las grandes superficies. Uno de los principales problemas que tienen es la falta de sitio para almacenar lo que necesitan. Para solucionarlo, ampliar la tienda de barrio es una buena manera de crecer sin verse en la obligación de renunciar al emplazamiento actual.
Ampliar una tienda de barrio: la mejor solución
Si eres el propietario de un establecimiento de este tipo y necesitas más espacio, una gran alternativa son los almacenes o trasteros externos, ya que te proporcionan un elevado número de ventajas. Estas son las más significativas.
Más zona de almacenamiento
Te ofrece una capacidad adicional donde guardar mercancías y suministros, lo que te permite contar con un inventario superior y más diverso. De este modo, conseguirás satisfacer las necesidades de un número de clientes más alto.
Contar con un stock superior
Tendrás la posibilidad de adquirir cantidades de productos más elevadas y aprovechar oportunidades de compra al por mayor. Al contar con esta disponibilidad de espacio extra, estarás en disposición de presentar más variedad de suministros a tus clientes.
Reducción de costes de alquiler
Para un comercio de proximidad, expandir el negocio mediante estos trasteros es mucho más económico que trasladarlo a un local más grande. En las áreas de venta, los costes que suelen ser muy elevados, mientras que los trasteros tienen precios bastante asequibles.
Mayor eficiencia operativa
Al disponer de esta capacidad adicional para gestionar y guardar los productos, la eficiencia operativa del negocio mejora. Podrás acceder con facilidad al almacén para reponer mercancías y, de esta manera, agilizarás este proceso y reducirás el tiempo necesario para reabastecer los estantes.
Ofrecer servicios suplementarios
Estos son algunos de los servicios alternativos que debes considerar si optas por hacer crecer tu negocio mediante un almacén externo:
- Entrega y envío: Este almacenamiento añadido permitirá a tus clientes realizar compras en la tienda y recibir los pedidos en sus hogares sin ningún problema.
- Montaje y reparación de productos: Es perfecto, por ejemplo, para una tienda de muebles. Podrías utilizar este espacio para el montaje, la instalación y la reparación de los pedidos.
- Alquiler de parte del trastero: Si cuenta con la capacidad suficiente, brindar servicios de alquiler a otras empresas o particulares es una opción a valorar. Así, generarías ingresos complementarios y estarías aprovechando al máximo el espacio disponible.
Como has podido ver, ampliar una tienda de barrio mediante el alquiler de trasteros o almacenes externos es una magnífica idea. No solo conseguirás ahorrar dinero al no verte en la obligación de trasladarte a un local más grande, sino que ganarás en eficiencia y ofrecerás más variedad de artículos a tus clientes.
